domingo, 27 de marzo de 2011
Evergreen memory
paseaba al mediodía por el parque, cuando advertí una pequeña flor entre los parterres de setos verdes. Pequeña, mas no por ello insignificante. Me dio que pensar su azul, era como una ventana a otro mundo, una vía de escape de este parque viciado y sórdido Ahora, me había dado cuenta de que todo en el parque era verde, apenas unas pocas hojas amarilleaban y rompían la monotonía de la zona, tan sólo eran un pequeño sacrificio una minucia para todas las demás, en ese inmenso mar fotosintético. apenas había insectos, las pequeñas hormigas eran el remanente de toda la fauna del parque. Ya no me parecía tan bello, era verde a los ojos, pero gris en el alma, todo era igual, excepto esa pequeña flor azul, de alguna especie poco usual, pensé yo. Seguí con el paseo, pensando en la valentía de la flor demostrando arrogancia mostrando esos azules acuosos en el mar de hojas que la envolvía, pero no podía destacar, ella estaba envuelta verdor, y nadie había reparado en su presencia, era como el trino del pájaro entre una horda de arpías chirriantes. Pero yo sí había reparado en ella, había visto sus pétalos azules y pese a saber que nunca sabría qué había sido de ella, me prometí no olvidarla jamás.
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senzillamen, precios!
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