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domingo, 12 de junio de 2011

Nunca más

uhm, me quedan apenas dos días para la selectividad, estoy algo preocupado, no sé que me encontraré ahí, pero tengo voluntad, y voy a vencer, no en vano llevo 13 años estudiando, acabaré con ella y el ciclo habrá terminado, será hora de volver a empezar, y renacer, tal vez, como un futurible doctor... espero que sí, estoy listo para eso, no voy a fracasar, porque yo soy fuerza vital irracional, yo soy voluntad de poder.


Eso si, acabaré, y como aquel hombre atormentado por un cuervo, gritaré: nunca más.

lunes, 30 de mayo de 2011

El suspiro del que conoce

"¡Oh, mi codicia! En esta alma no habita el desprendimiento de sí, sino, más bien, un sí mismo que apetece todo, que a través de muchos individuos quisiera ver como a través de sus propios ojos, y agarrar como con sus propias manos: ¡Un sí mismo que recoge también todo el pasado, que no quiere perder absolutamente nada que pudiera pertenecerle! ¡Oh, esta llama de mi codicia! ¡Oh, si yo volviese a nacer en cien seres!"
Quien no conozca por propia experiencia este suspiro, no conoce tampoco la pasión del que conoce


                                                                                             friedrich Nietzsche "La gaya ciencia" (1882)

jueves, 26 de mayo de 2011

Contra los calumniadores de la naturaleza

nosotros, los pájaros nacidos libres.
Me desagradan las personas en las que toda inclinación natural se convierte inmediatamente en enfermedad, es algo deformante, incluso vergonzoso: son ellas quienes nos han seducido a la opinión de que las inclinaciones y pulsiones del hombre son malas: ¡Son ellas la causa de nuestra gran injusticia hacia nuestra naturaleza, hacia toda naturaleza! A no pocas personas les es lícito abandonarse a sus pulsiones con gracia y despreocupación: ¡Pero no lo hacen, por miedo a aquella imaginada "esencia mala" de la naturaleza! De ahí que entre los hombres quepa encontrar tan poca nobleza: el rasgo por el que esta se distingue será siempre por tener miedo de nosotros mismos, no esperar de nosotros mismos nada vergonzoso, volar sin reparos hacia donde nos sintamos impulsados, ¡nosotros, pájaros nacidos libres! Dondequiera que vayamos, siempre habrá libertad y luz solar a nuestro alrededor.